El crecimiento exponencial de la población humana que, en menos de 40 años (de 2013 a 2050) pasará de 7.200 millones a 9.600 millones de habitantes, con la consecuente demanda de nuevos hogares y servicios, unido al cambio climático que se está produciendo a consecuencia del aumento de gases de efecto invernadero hacen que el uso racional de la energía sea la piedra angular en el modelo de crecimiento sostenible que necesita el planeta debido principalmente a la disponibilidad limitada de los recursos naturales por un lado y a la capacidad limitada de absorción de los gases de combustión del planeta sin producir impactos ambientales significativos por otro.

Los edificios y el proyecto de construcción de los mismos, tienen la mayor participación individual en el uso de los recursos mundiales, así como el mayor índice de emisiones de gases contaminantes. En los países de la OCDE, la edificación es responsable de aproximadamente el 25-40% del uso total de energía, del 30% del uso de materia prima, del 30-40% de las emisiones globales de gases de efecto invernadero y del 30-40% de la generación de residuos sólidos.

 

 

 

Bajo este contexto se hace fundamental en el sector de la edificación la revisión de la cuantificación del objetivo de “Ahorro de Energía” mediante su uso racional por parte de los edificios, reduciendo a límites sostenibles su consumo. En este marco se ha establecido el CTE de 2019, el cual ha sufrido grandes modificaciones en materia de limitación del consumo energético por parte de los edificios tanto para obra nueva como para la rehabilitación del patrimonio ya construido, el cual supone el principal porcentaje de edificios existentes.

En la actual situación en la cual se cuenta con un patrimonio poco eficiente energéticamente y la necesidad de reducción de las emisiones de CO2, la unión Europea ha lanzado la Renovation Wave dentro del marco de los fondos de recuperación Next Generation UE, por la cual se pretende ayudar a los hogares a reducir la demanda energética a través del aislamiento y las energías renovables.

 

Esta directiva ha tenido su traducción dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del gobierno, con los planes de rehabilitación energética de edificios Next Generation y PREE 5000, los cuales dotan de fondos sin precedentes en nuestro pais a las comunidades autónomas para repartir entre todos los ciudadanos o entidades que quieran acometer estas intervenciones energéticas.

 

Plan de Recuperación, Transformación y Resilencia

Consciente de la situación de emergencia climática y del papel que juega la edificación en la misma, ISOVER lleva esforzándose desde hace muchos años en la investigación y desarrollo de sus lanas minerales, buscando soluciones de máxima eficiencia que consigan la máxima efectividad en el aislamiento de edificios, ofreciendo un servicio 360º que acompañe a los actores de la edificación en todo momento hasta la consecución del proyecto.